
Tal y como se expone en la introducción, no resulta fácil abordar el último libro de Massimo Cacciari, La ciudad, pues no solamente, porque no está exento de la dificultad y profundidad teórica común a los otros textos del autor, sino también porque resulta reductivo todo intento de clasificación genérica. La ciudad es un ensayo, pero no es meramente un ensayo sobre urbanismo, tampoco puede ser definido como un ensayo explícitamente arquitectónico o de corte filosófico; recuperando una frase de la conferencia de Martin Heidegger, Construir, Habitar, Pensar, texto que dialoga con fluidez con el de Cacciari, podría decirse que La Ciudad es un ensayo en torno al “modo de habérselas de hombre y espacio”, un modo que, como dice el propio Heidegger “no es otra cosa que el habitar pensando de un modo esencial”.
